¿Sabes identificar las hemorroides?

Notas picor, dolor y escozor en tu ano y no estás seguro de si esto puede ser el comienzo de una bonita almorrana.

Almorrana

Lamentablemente, sí

No estoy seguro

Veo que estás familiarizado con las hemorroides. La convivencia con las hemorroides no es fácil, pero te mostramos algunos remedios que pueden aliviarte:

Puedes aliviarlas con cremas específicas, o algún remedio casero, como pasarte un trozo de pulpa de Aloe Vera por la zona limpia varias veces al día.

Las acelgas frescas, bien frías de la nevera, pueden suponer un alivio inmediato al aplicarlas sobra la zona.

De todos modos, siempre es recomendable que si la molestia va a mayores, consultes con un médico.

Ayuda mucho la toma de agentes emolientes que ablanden las heces para no agravar más el problema.

Si sentarte es un suplicio, puedes usar un cojín específico para hemorroides.

Cuando una hemorroide que tiene un coágulo de sangre duele, se recomiendan los baños de asiento, en los que la persona se sienta en el agua, o anestésicos locales. Los coágulos acaban desapareciendo en un mes aproximadamente, y el dolor e inflamación mucho antes. También se puede abrir la vena para eliminar el coágulo rápidamente.

También está el caso de las hemorroides internas con hemorragias intensas, prolapsos persistentes (almorranas internas que salen hacia afuera). Existe una técnica quirúrquica de ligadura con banda de goma, que estrangula las hemorroides, que se acaban desprendiendo solas.

Las hemorroides no son unas islas griegas, son unas molestas varices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano. Popularmente también se las conoce como almorranas.

Pueden aparecer por estreñimiento, al realizar grandes esfuerzos a la hora de evacuar, o por el embarazo, sobrepeso o por una debilidad congénita del tejido conectivo.

Pueden ser hemorroides internas (en el recto), o hemorroides externas (zona anal).

Normalmente, las hemorroides no requieren tratamiento, a no ser que provoquen síntomas.

Puedes aliviarlas con cremas específicas, o algún remedio casero, como pasarte un trozo de pulpa de Aloe Vera por la zona limpia varias veces al día, pero siempre es recomendable que si la molestia va a mayores, consultes con un médico.

También es recomendable la toma de agentes emolientes que ablanden las heces para no agravar más el problema.

Si sentarte es un suplicio, puedes usar un cojín específico para hemorroides.

Cuando una hemorroide que tiene un coágulo de sangre duele, se recomiendan los baños de asiento, en los que la persona se sienta en el agua, o anestésicos locales. Los coágulos acaban desapareciendo en un mes aproximadamente, y el dolor e inflamación mucho antes. También se puede abrir la vena para eliminar el coágulo rápidamente.

También está el caso de las hemorroides internas con hemorragias intensas, prolapsos persistentes (almorranas internas que salen hacia afuera). Existe una técnica quirúrquica de ligadura con banda de goma, que estrangula las hemorroides, que se acaban desprendiendo solas.

¿Quieres impresionar a tu suegra?

Dobla aquí, dobla allá y ¡tachán! ¡Ya tienes un maravilloso origami de papel higiénico!

Ahora sólo tienes que esperar a que tu suegra lo vea y ¡te adorará para siempre!

¿Quieres hacer maravillas con tu papel?

Origami con papel higienico

Algo sencillito y elegante

Me gustan los plisados

En los detalles está la elegancia, dicen. El rollo de papel higiénico por sí mismo, no es el objeto más elegante que tenemos en nuestra casa, pero podemos darle un toque simpático que sacará más de una sonrisa.

Lo primero es, moderación. Es mejor un poquito, y elegante, que intentar hacer una grulla paticoja de 3 crestas con el papel.

Empecemos, pues, por el triángulo doble:

Origami - Triángulo doble
Origami – Triángulo doble

¿Dominado el triángulo doble? Aumentamos un pelín la dificultad, ahí va el doble diamante:

Origami - Doble diamante
Origami – Doble diamante

 

Aquí tienes el esquema para tu figurita plisada:

Origami - Doble plisado
Origami – Doble plisado

¿Sabes limpiarte bien el ano?

Este delicado asunto es un tema tabú, una de esas cosas que nadie te va a contar fácilmente, al igual que si tu jefe tiene problemas intestinales o el peso exacto de tu vecina.

Rollo papel higienico

Yo me lo limpio de maravilla

Tengo mis dudas

Nos alegramos enormemente de que tu higiene anal sea impecable, ya que es un tema muy importante para la salud y el bienestar. Si no lo limpias correctamente, los restos fecales se acumulan, provocando irritaciones, molestias y mal olor.

Aunque seas un experto en el asunto, te contamos los pasos necesarios para que compares con tu rutina:

1. Antes de limpiar, acaba de evacuar. Este bonito pareado parece una obviedad, pero por si acaso, asegúrate que has terminado por completo de evacuar, antes de empezar la limpieza.

2. Suave, por favor. En tan delicada zona, hay que utilizar un papel higiénico suave. Cogeremos unos cuatro trozos de papel para empezar a limpiar. Se doblan (¡Ay! ¡No me digas que tú engurruñas!) y se deja espacio para reutilizar la parte limpia.

3. Un momento inquietante. Agarramos el papel, e introducimos ligeramente el dedo corazón en el ano para limpiar en profundidad. Hemos dicho ligeramente, no hay de qué preocuparse.

4. De adelante hacia atrás. Al revés, tus restos fecales y tu zona íntima serían uno.

5. Opcional pero reconfortante. Podemos completar la limpieza con toallitas húmedas de WC o de bebé. Suavizan, minimizan la irritación, limpian de maravilla y te dejan con una sensación de limpieza y fresquito muy agradable.

Si sufres hemorroides o problemas de irritación anal, lo mejor es que te limpies con agua tibia y jabón. Se frota con suavidad y se utiliza el dedo corazón para una limpieza profunda. Seca con suavidad sin frotar.

Tienes dudas acerca de si te estás limpiando bien el ano. Has llegado al lugar correcto: a continuación te explicamos el procedimiento con detalle:

1. Antes de limpiar, acaba de evacuar. Este bonito pareado parece una obviedad, pero por si acaso, asegúrate que has terminado por completo de evacuar, antes de empezar la limpieza.

2. Suave, por favor. En tan delicada zona, hay que utilizar un papel higiénico suave. Cogeremos unos cuatro trozos de papel para empezar a limpiar. Se doblan (¡Ay! ¡No me digas que tú engurruñas!) y se deja espacio para reutilizar la parte limpia.

3. Un momento inquietante. Agarramos el papel, e introducimos ligeramente el dedo corazón en el ano para limpiar en profundidad. Hemos dicho ligeramente, no hay de qué preocuparse.

4. De adelante hacia atrás. Al revés, tus restos fecales y tu zona íntima serían uno.

5. Opcional pero reconfortante. Podemos completar la limpieza con toallitas húmedas de WC o de bebé. Suavizan, minimizan la irritación, limpian de maravilla y te dejan con una sensación de limpieza y fresquito muy agradable.

Si sufres hemorroides o problemas de irritación anal, lo mejor es que te limpies con agua tibia y jabón. Se frota con suavidad y se utiliza el dedo corazón para una limpieza profunda. Seca con suavidad sin frotar.

¿Notas que te pica el ano?

Otro tema tabú que es embarazoso confesar, incluso a tu médico.Se llama prurito anal y es más común de lo que todos nos atrevemos a confesar.

Picor anal

Un poquito sí

Por suerte no

Se trata de una sensación de irritación que se alivia al rascarse. Empeora durante la noche, pudiendo complicar conciliar el sueño.

El picor anal, o prurito, no es una enfermedad, sino un síntoma que puede deberse a:

– Material fecal en el ano. Debido a una limpieza inadecuada.

– Dieta con alimentos o bebitas irritantes de ano: picante, cafeína, especias, alcohol, cítricos, chocolate, tomates, cerveza, cola o los comprimidos de vitamina C.

– Antibióticos: pueden afectar a la flora intestinal y causar picor anal.

– Irritación por químicos. Algunos químicos y medicamentos aplicados en tan delicada zona pueden provocar el picor: tintes y perfumes del papel higiénico, desodorantes genitales, talcos y limpiadores medicinales, en especial los jabones perfumados. Supositorios y pomadas, también pueden ser los causantes.

– Limpiarse demasiado después de defecar. Debemos limpiarnos delicadamente, ya que podemos irritar la zona y provocar picor.

– Microorganismos como hongos o bacterias.

– Calor y sudoración por el uso de medias o ropa interior muy ajustada, obesidad o clima caluroso.

– Con poca frecuencia, puede ser síntoma de alguna enfermedad: hemorroides, papiloma cutáneo, fístulas, lombrices intestinales, escabiosis, pediculosis, condiloma acumindao, cándida, tiña, psoriasis, eccema o seborrea.

Lo mejor es pervenir:

– Mantener una buena higiene anal. Limpiarse la zona sólo con agua, no usar jabón. Reducir los alimentos y bebidas que causan irritación anal. Usar ropa interior de algodón no ajustada. Si está tomando antibióticos, tome yogur para ayudar a regenerar la flora inteestinal.

Tratamiento:

– Limpiar y secar delicadamente el ano después de defecar.

– Colocar una gasa de algodón limpia en el ano entre una evacuación y otra, para absorber la humedad.

– No se rasque.

– Aplique pomadas para evitar rascarse.

– Usar guantes de algodón suave al dormir, para evitar rascarse cuando está dormido.

Nos alegramos, el picor anal es extremadamente desagradable.

¿Has comido mucho picante?

El picante no le sienta nada bien a tu hemorroide, pero no has podido resistirte y te has puesto hasta arriba.

¿Quieres saber cómo mimar tu almorrana después de tanto picante?

Mucho picante

Sí, me he puesto fino

No demasiado

¿Qué ha sido esta vez? ¿Comida hindú? ¿te tocó el pimiento de Padrón que pica? ¿Tex mex?

Las comidas picantes, en caso de hemorroides o fisuras anales pueden producir un gran dolor y no ayudan mucho si ya tienes sangrado anal. El picante en sí mismo no lo provoca, pero lo hace más insufrible. El sangrado anal no es grave, pero sí muy molesto.

Sentimos decirte que no hay remedio una vez que te lo has comido, que lo que pica al entrar… pica al salir. Lo único que puedes hacer es mimar tu almorrana lavándola suavemente con agua templada y jabón suave. Seca sin frotar. Alguna crema tratante para almorranas también te vendrá bien. Y la próxima vez, evita el curry.

Algunas sustancias picantes, como la capsaicina, provocan un profundo ardor en el recto durante la evacuación. Una experiencia que es mejor no vivir.

Has hecho bien en evitar el picante, ya que una vez que te lo has comido, no hay manera de evitar que salga.

Apuros en la playa: las 3 conchas

Estás en la playa plácidamente. El sol, la brisa del mar, el móvil desconectado… Estás en la gloria. Pero de repente una gota de sudor frío te cae por la frente. ¿Qué vas a hacer? ¡No hay baños cerca!

¿Conoces la SALVADORA técnica de las tres conchas?

Técnica 3 conchas

Sí, me salva cada verano

¿Las 3 qué?

Veo que eres fan de Demolition Man y has resuelto el misterio. Nada más que añadir.

Esta técnica viene originariamente de la película Demolition Man. En ella se explica que se utilizan 3 conchas marinas para limpiarse después de defecar… pero no explican cómo, creando un misterio épico que cuenta con miles de interpretaciones de los fans por todo internet.

En una entrevista, Silvester Stallone al fin responde a la fatídica pregunta:
For the love of all that is good and Holy. How do you use the 3 seashells?!
Louis Saucedo Dallas, Texas
OK, this may be bordering on the grotesque, but the way it was explained to me by the writer is you hold two seashells like chopsticks, pull gently and scrape what’s left with the third. You asked for it…. Be careful what you ask for, sorry.

Traducción: Por el amor de todo lo bueno y sagrado. ¿Cómo se usan las 3 conchas? Louis Saucedo, Dallas. Texas.

“Ok, esto puede rallar lo grotesco, pero el escritor me explicó la manera: tú sujetas dos conchas como palillos chinos, tiras suavemente y rascas los restos con la tercera concha. Tú lo has preguntado… ten cuidado con lo que preguntas, lo siento”